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Salamanca. 26-02-19
España y los derechos humanos. Las condenas del TEDH

En 2018, España ha sido condenada ocho veces por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por vulneración de derechos similares a los que había infringido en los años anteriores. Concretamente, los más destacables son la prohibición de malos tratos o tortura, el derecho a un tribunal independiente e imparcial, el derecho a un juicio con todas las garantías y la libertad de expresión.

 

Miguel Hernández Bermejo

Activista por los derechos humanos

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Comencemos con el caso Otegi, donde se violó el derecho a tener un juicio justo, esto es, que las autoridades judiciales y el proceso sean imparciales. Este caso concluyó con una condena a los acusados, entre los que se encontraba Arnaldo Otegi, por parte de la magistrada de la Audiencia Nacional Ángela Murillo. La sentencia condenaba a los acusados de intentar reconstruir Batasuna, y concretamente a Otegi por el delito de pertenencia a la banda terrorista ETA. La investigación llevada a cabo por el TEDH resultó en una sentencia que daba la razón a Otegi y a los otros cuatro dirigentes abertzales, indicando que, efectivamente, no habían recibido un juicio justo. En el proceso, los acusados trataron de llevar a cabo una recusación contra la magistrada, pues consideraban que su parcialidad en el tema era patente. El Tribunal de Estrasburgo consideraba que el recelo que mostraban estaba justificado objetivamente y que, por lo tanto, España violó el artículo 6.1 de la Convención Europea de Derechos Humanos. Sin embargo, no impone ninguna sanción pecuniaria al Estado español ni establece ninguna otra medida a favor de los afectados, es meramente declarativa de que España infringió los Derechos Humanos

Otro de los casos que Estrasburgo juzgó como una vulneración de los Derechos Humanos afecta el derecho de libertad de expresión. Dos jóvenes quemaron fotografías de los reyes, lo que dio lugar a la apertura de un proceso que acabó con la condena de los jóvenes por un delito de injurias contra la Corona, imponiéndoseles una multa de 2.700 euros a cada uno. De nuevo, el Tribunal Europeo investigó el caso, y decidió por unanimidad que efectivamente España había infringido el derecho a la libertad de expresión, al considerar el presente caso de la quema de las imágenes como una “crítica política a la institución de la monarquía” y “al Reino de España”. Los hechos ocurrieron en una visita de los reyes a Girona, durante la cual los jóvenes participaron en una protesta independentista en la que quemaron imágenes de los reyes. Durante el proceso, el Tribunal Constitucional negó a los acusados el amparo, explicando que habían cometido un delito de odio, incitando a la violencia contra los monarcas. Estrasburgo concluyó con los argumentos anteriormente explicados, y en su condena a España establece la obligación de devolver el dinero de las multas e indemnizar a los jóvenes con otros 9.000 euros.

El caso de las torturas y malos tratos es quizá el más flagrante de todos. En 2013, el médico forense Francisco Etxeberria presentó un estudio que documenta que solo en el País Vasco, entre los años 1960 y 2013, hubo 4009 casos de detenidos que fueron torturados en dependencias policiales. El caso que condena el Tribunal Europeo de Derechos Humanos es el de los etarras Portu y Sarasola. Esta es la primera vez que el TEDH ha admitido como suficientemente demostrado que existieron tratos degradantes e inhumanos infligidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En este caso en concreto se llevó a cabo una investigación por las autoridades judiciales, lo que dejó constancia de los malos tratos. Portu recibió tal paliza que tuvo que ser trasladado en grave estado de salud al Hospital Donostia. Esto dio lugar a que el juez investigase los hechos con la ayuda de médicos forenses para valorar la gravedad de las lesiones que había sufrido. Este caso es solo uno de los muchos que habrán ocurrido a lo largo de los años, pero ha servido para demostrar que España no es un Estado muy garantista de los derechos humanos.

Un tema que siempre es candente en España es el tema de los crímenes del franquismo, y la negativa de las autoridades de enjuiciarlos. Durante la transición se decretó una amnistía general para los crímenes cometidos durante el régimen, y si bien es cierto que esto sirvió durante la transición como medida temporal, esos crímenes no pueden olvidarse sin más. Todos los intentos de llevar ante la justicia a los responsables han sido fútiles como numerosas autoridades han constatado, y esto es una clara vulneración de los derechos humanos.

En conclusión, aunque España sea un país donde, al menos en teoría, se respetan los derechos humanos, la realidad matiza esta afirmación, y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo ha dejado constancia de esto en más de una ocasión. Resulta vergonzoso que en un país democrático estas infracciones queden impunes y no se lleve ante la justicia a los responsables de tales actos.